Captar el alma de la estación: el Verano

El verano nos desnuda y el viento nos acaricia la piel. La Madre Naturaleza sale de sí misma, cobra volumen y nos rodea. Nuestro entorno se llena de flores, frutas, colores y sonidos, y disfrutamos una infinidad de sabores diferentes.

El verano nos desnuda y el viento nos acaricia la piel. Si te observas verás que nuestros sentidos están más despiertos, captamos el perfume y las cualidades de la naturaleza y los cuerpos. La Madre Naturaleza sale de sí misma, cobra volumen y nos rodea. Nuestro entorno se llena de flores, frutas, colores y sonidos, y disfrutamos una infinidad de sabores diferentes.

La energía creciente del verano está íntimamente relacionada con el Sol, lo que hemos sembrado en primavera puede ahora nutrirse de la energía solar, crecer con todo su potencial y seguir su impulso creador. Todo lo que deseemos manifestar surgirá con ayuda de la fuerza natural de crecimiento que nos rodea.

El alma de la estación desvela nuestro paisaje interior. Todo lo que deseemos manifestar surgirá con ayuda de la fuerza natural de crecimiento que nos rodea.

Para la Medicina Tradicional China, el elemento que representa a la estación del verano es el FUEGO. Este elemento nutre los meridianos del Corazón e Intestino Delgado.

El elemento fuego representa el “fuego interno de nuestro corazón”, la conexión y escucha profunda con nuestra llama interior. 

La estación del verano nos invita a:

Establecer un puente de conexión hacia nuestro corazón. 

Conectar con un estado interno de enraizamiento y centramiento con nuestro propio ser, para desde aquí despertar y desarrollar nuestra capacidad de escucha, acercándonos más a nuestro corazón y al corazón de los demás.

¿Cómo captar el alma de la estación?

Procurando equilibrar tu sistema nervioso, que se sienta en paz para volver a tí y estar disponible para la vida, para lo que te rodea.

Por ello es importante que tu corazón goce de buena salud.

Te explico con más detalle…

El corazón es el lugar donde alberga la vida: la vida misma se vierte en tu corazón pues rige la sangre para nutrir y oxigenar todo tu organismo, además de nutrir tu cerebro y todas las actividades mentales. Además, en el corazón se asientan las emociones por lo que regula, a su vez, tu estado emocional.

Cuidando la energía vital que nutre tu corazón equilibras tus pensamientos y tu conciencia sintiendo paz mental, foco y claridad. Una mente y un corazón en armonía te permiten acceder a estados más profundos del ser, desarrollando tu capacidad de gratitud y amor por ti y por la vida.

Sin embargo, cuando vives bajo un sistema nervioso colapsado y en estado de alerta constante en la que tu mente no para, te es imposible poner foco, concentrarte, no descansas adecuadamente y sientes que tus emociones están a flor de piel… Es aquí cuando tu corazón se desborda y entra en estados de ansiedad, estrés y angustia.

¿Tú mente va a mil y te sientes abrumada por todo lo que tienes que hacer?

¿No consigues parar ni un momento simplemente para descansar y respirar? 

¿Sientes tu cuerpo agotado?

Si sientes que necesitas sostén y acompañamiento para disponer de herramientas que calmen y serenen tu corazón, puedes reservar una sesión previa conmigo para conocernos, contarme cómo te encuentras y saber si podemos caminarlo juntas para suavizarlo y aliviarlo.

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