Cómo saber cuando elegir una sesión individual o grupal

¿Cómo saber cuál es la mejor opción en nuestro crecimiento personal y de construcción de nuestra salud? ¿Sesiones individuales o grupales? La elección entre sesiones individuales y grupales depende de tus necesidades, de tu momento vital y de tus preferencias personales.

¿Cómo saber cuál es la mejor opción en nuestro crecimiento personal y de construcción de nuestra salud? ¿Sesiones individuales o grupales?

Desde mi experiencia, a continuación te explico como cada una de ellas te puede ayudar en un momento dado de tu vida.

SESIONES INDIVIDUALES

Las sesiones individuales permiten realizar un trabajo personal profundo y valioso en un espacio cuidado y de total intimidad. Este espacio terapéutico permite explorar temas personales y aspectos sensibles.

En mi caso, en estas sesiones brindo apoyo y sostén de manera personalizada y adaptada a la necesidades del momento. Dedico una sesión de apertura enfocada en conocer los hábitos de la persona en su día a día, desde patologías, medicaciones o tratamientos que está recibiendo, hasta hábitos de alimentación, descanso, etc. Además de identificar las situaciones o relaciones que le están generando bloqueo o desequilibrio y, por supuesto, cómo está afectando todo ello a su cuerpo en todos sus planos de expresión.

Las sesiones individuales me ofrecen, por tanto, toda la información necesaria e importante para enfocar y adaptar de manera precisa el acompañamiento que se realizará a lo largo de diferentes sesiones, escuchando y respetando el aprendizaje y ritmo de la persona en su propio proceso de sanación.

Las sesiones individuales han brindado apoyo y han restablecido la salud a personas a las que su día a día les abruma tanto que se colapsan y se encuentran tan perdidas que no tienen recursos para gestionar y conciliar los diferentes ámbitos de su vida.

He acompañado a muchas mujeres, desde aquellas que buscan un espacio personalizado e íntimo para desconectar, cuidarse y mimarse a mujeres que están atravesando un cáncer, que han sufrido abusos, abortos, que se encuentran recibiendo un tratamiento de fertilidad o transitando experiencias profundas y dolorosas.

Estos momentos de vida tan frágiles requieren de un entorno que las personas sientan seguro, lleno de calidez, amor y dedicación exclusiva.

SESIONES GRUPALES

Desde mi experiencia, tanto por haber participado en ellas como dirigirlas, la energía del grupo es un gran sostén.

Las sesiones grupales, igual que las individuales, también ofrecen la oportunidad de indagar en uno mismo.

En este caso, el acompañamiento no es tan personalizado ni está enfocado exclusivamente en las necesidades personales de cada miembro, sino que se ofrecen una serie de propuestas más generalizadas orientadas a incluir dinámicas y propuestas para el grupo en su conjunto, lo que facilita la interacción entre ellos utilizando las experiencias compartidas para fomentar el crecimiento y apoyo mútuo.

Lo más importante para mí en estas sesiones, es que las personas que forman parte sientan que es un espacio libre de juicios en el que se despliegue una escucha profunda y compasiva que les da la oportunidad de encontrarse con otras personas afines, para crecer juntos en la experiencia y aprender de las perspectivas y desafíos de los demás.

En este estado de receptividad interna, poco a poco las personas se van abriendo a sentir tanto lo que se mueve en la otra persona como en uno mismo.

En sesiones grupales acojo a personas que vienen buscando:

  • Un espacio de autocuidado para disponer de herramientas que les permita conciliar su día a día en sus diferentes ámbitos de vida.
  • Construir un estilo de vida acorde y en sintonía con lo que necesitan y anhelan.
  • Profundizar en el conocimiento de su cuerpo y armonizarse con sus ciclos.
  • Desarrollarse personal y espiritualmente.

Caminar junto a otras personas que están en el mismo momento que tú te brinda fuerza y autoconfianza para establecer hábitos de vida saludables.

¿Cuál es la mejor opción para ti?

La elección entre sesiones individuales y grupales depende de tus necesidades, de tu momento vital y de tus preferencias personales.

Al tomar esta decisión, considera tus desafíos personales, dónde te sientes más cómoda interaccionando y cuáles son tus objetivos terapéuticos. Recuerda que no hay una opción “mejor” o “peor”. La mejor opción será la que más se adapte a tus necesidades del momento; además, te invito a consultar con un profesional para que pueda guiarte en tu elección.

Particularmente, siempre recibo de manera presencial a todas las personas que contactan conmigo para realizar una primera toma de contacto, dedicándoles la atención que requiere el momento, desde un estado de receptividad y apertura, para brindarles la mejor orientación y acompañamiento.

Para mí este aspecto es muy importante pues, dado el momento y experiencia que esta persona esté transitando, podré decidir cuál es el tipo de acompañamiento más recomendable para ella para que se sienta bien acompañada y que lo que recibe le sirva y le ayude.

Te animo a que explores tus opciones y elijas la modalidad que más resuene contigo en este momento de tu vida. 

Cuando decidimos evolucionar y crecer personalmente para mejorar nuestra salud y bienestar, sentirnos acompañados en este camino, de la mano de un buen profesional, es indispensable, pues en ocasiones sentimos que la vida se nos hace grande y nos abruma.

Si sientes que necesitas sostén y acompañamiento o te gustaría contarme cómo te encuentras para saber qué necesitas y que mejor se adapta a ti, puedes reservar una sesión previa conmigo para conocernos, contarme cómo te encuentras y saber si podemos caminarlo juntas para suavizarlo y aliviarlo.

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