El Agradecimiento: Confiar en el Proceso

Cultivar el Agradecimiento en mi día a día me hace sentir abundante y colmada por la vida y por el Universo. Siento que todo lo que me llega y se acerca a mí me permite crecer y evolucionar espiritualmente.

En este final de ciclo y con la llegada del Solsticio siento que es momento de agradecer todo lo vivido y experimentado. 

Ha sido un año lleno de bellas experiencias que han nutrido mi corazón y mi alma. Me han invitado a abrirme al cambio para aprender de ellas y conocerme un poquito más. Otras me han brindado la oportunidad de madurar y asentar mis raíces y mis huesos hacia lo más profundo. Por todo ello… ¡Gracias!

En estos días, siento la necesidad de recogerme en el silencio y la introspección para revisar y tomar conciencia del camino recorrido, de mis pisadas, de mis pilotos automáticos, de mis pensamientos y mis palabras. En ocasiones, desde el amor y la compasión hacia mí misma, y en otras desde el juicio y el no merecimiento.

Y esto me ayuda a recordar una vez más en que confíe en el proceso, en desplegar la gratitud hacia lo que me rodea, y el amor que vive en cada pisada que me lleva a ese bello camino de dejar morir lo que debe morir en mi vida, y el dejarme atravesar por una fuerza superior que me sostiene y que me recuerda quién soy.

Cultivar el Agradecimiento en mi día a día me hace sentir abundante y colmada por la vida y por el Universo. Siento que todo lo que me llega y se acerca a mí me permite crecer y evolucionar espiritualmente.

Agradecida por todo, tanto si me gusta como sino me gusta, si ha sido agradable o desagradable; pues todo es un profundo aprendizaje. Me ofrece la posibilidad de amar lo imposible y sé que sólo amando lo que odio evoluciono. 

Dando las gracias ponemos las condiciones para seguir recibiendo bendiciones.

¡Qué sentimiento tan bello es el agradecimiento! 

Como siempre me encanta compartir contigo alguna práctica, meditación… Así que esta vez quiero invitarte a que durante estos días dediques un ratito, ya sea antes de irte a dormir o por la mañana al levantarte, a agradecer cada experiencia acontencida durante el día. 

Puedes abrir esta práctica con la Invocación de Pabla Pérez San Martín. Las invocaciones puedes leerlas en voz alta, como un susurro o en silencio mentalmente.

«INVOCACIÓN AL AGRADECIMIENTO«

Yo agradezco todos los días

porque la Abundancia

vive en la Gratitud

Ningún mal me puede pasar

porque soy

Hija/o de las Estrellas

de la Luz

de las Aguas

de las Montañas

Soy Hija/o del Amor Incondicional

Yo me Amo

Yo me Acepto

Yo me Perdono

Yo merezco ser Feliz

A continuación, cierra tus ojos y junta las palmas de tus manos en el gesto de “Atmanjali Mudra» en el centro de tu pecho, conectando con la energía de tu corazón. Enfoca toda tu atención en el punto de encuentro de los dos dedos del medio (dedos corazón).

Con cada inspiración presiona ligeramente tus dedos corazón y con cada exhalación relajas la presión de los dedos. Respira amplio y profundo durante unos instantes para escuchar lo que tu corazón quiere agradecer.

¡Que la disfrutéis!

Estaré encantada de que compartas tu experiencia conmigo añadiendo tu comentario al final de esta página.

Si estás interesad@ en profundizar en este y otros aspectos accede a nuestra agenda e infórmate de todas nuestras actividades

2 comentarios en «El Agradecimiento: Confiar en el Proceso»

  1. Esta invocación es preciosa e intensa.
    Me encanta!?
    Hace 9 años descubrí el poder del agradecimiento.
    Desde entonces lo hago como un mantra, cuando despierto y cuando me voy a dormir.
    Gracias, gracias,gracias

    Responder

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